Acciones de Responsabilidad Social Empresarial enfocadas al bienestar de las personas
Para hablar de conciliación y vida deportiva, me remonto a unos cuantos años atrás cuando tomé la decisión de dejar la empresa, donde tenía unas buenas perspectivas de futuro tras intensos años de trabajo todoterreno, y emprendí una carrera en solitario para poder elegir yo, y no que la vida eligiera por mi. Tenía dos objetivos:
- Ser madre y ejercer como tal.
- No tener que abandonar el deporte, la religión en la que fui educada.
Puede parecer muy frívolo, sobre todo lo segundo, pero en aquellos momentos, de estas dos inquietudes dependía mi futuro y mi felicidad, y ambas eran absolutamente incompatibles con el ritmo frenético de mi vida profesional, el cual lejos de ser puntual, iba cada vez a peor.
Así que hasta aquí he llegado, con los deberes hechos y sintiéndome afortunada por haber sido capaz de cargar la mochila de proyectos bonitos, personales y profesionales. Aunque he de reconocer que la vida de autónoma no es fácil, sobre todo cuando te apasiona el propósito de tu actividad laboral y la hipermotivación te juega malas pasadas, como es mi caso.
Empiezo contando esto porque me alegra saber (o más bien intuir) que en los tiempos actuales, quizá mi camino podría haber sido otro sin renunciar a nada.
Me arranca una sonrisa la movilización global sin precedentes por la igualdad de las mujeres, y eso que yo nunca me había proclamado feminista. Tampoco mi educación entre hermanos varones me ha dejado secuelas, ni nunca me he sentido víctima de nada. Sin embargo, hoy miro todo con perspectiva y me emociona el camino recorrido, y también lo que estoy segura está por venir, para que la conciliación entre la vida profesional y la maternidad sea cada vez más una realidad y no una utopía.
Y es aquí cuando llego al verdadero motivo de este post, que es añadir una tercera vertiente a la conciliación: vida personal, vida profesional y ¡vida deportiva!. También en este sentido me maravilla leer noticias acerca de cómo en las empresas, cada vez más el deporte ligado a la salud de los empleados, se asocia a… ¿valores?, ¿derechos?, ¿requisitos? …
La disciplina y la capacidad para dar lo máximo, para nunca dejar de luchar, y para saber levantarme de nuevo y esperar mi momento, lo aprendí en el deporte.
Sobre sus valores y beneficios podría escribir horas aunque fuese sin rigor científico, porque son tantas las emociones y sensaciones vividas en torno al deporte, desde mi más tierna infancia hasta el mismo día de hoy, que tendría cuerda para rato. Me quedaré en afirmar que hay miles de estudios que demuestran lo básico: que el deporte mejora la salud, aumenta la productividad, reduce el absentismo laboral, y lo más importante, consigue personas más felices.
Sin embargo, hace poco estuve curioseando datos estadísticos de los últimos años, y resulta que el porcentaje de españoles que practica deporte habitualmente durante las jornadas laborales es muy bajo, e inferior aún en el caso de las mujeres.
Pero la buena noticia es que para acabar con estos números, algunas empresas se plantean una nueva política de recursos humanos vinculada a sus estrategias de responsabilidad social. Para ello, conviene que previamente esté definido y comunicado de manera clara y explícita el propósito, como propuesta diferenciadora y eje del compromiso real a largo plazo. Esto permitirá una planificación adecuada y una asignación eficiente y eficaz de recursos, poniendo el foco en unos objetivos concretos.
De momento, a continuación resumo CINCO opciones susceptibles de ser incluidas en los planes de responsabilidad social empresarial, enfocados a ese grupo de interés clave y entrañable que es “el equipo humano”:
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1) Programas y planes healthy
Enfocados a fomentar los hábitos saludables entre los empleados. Además de incluir la práctica deportiva en dichos planes, también se fomentan otras medidas como alimentación saludable, por ejemplo haciendo uso del vending saludable y sustituyendo la bollería industrial por fruta fresca y barritas energéticas (pero de los hábitos alimenticios escribiré otro día, también ligado al deporte y a la salud, y desde el enfoque de la responsabilidad social de las empresas)
Es recomendable partir de un enfoque más global, teniendo en cuenta no sólo a las personas, sino también el contexto familiar, social y cultural, con el fin de generar nuevas pautas de comportamiento y reducir las barreras que impiden el cambio hacia hábitos de vida más saludables.
Estas prácticas conllevan la posibilidad de optar a un Certificado como Empresa Saludable, servicio cada vez mas demandado y que ya se ha abierto camino en el negocio de la certificación. Al no existir Norma ISO al respecto, conviven diferentes esquemas de distintas entidades tales como el Sistema de Gestión de Excelencia Empresarial Saludable (SEES) desarrollado por Quirónprevención ó el de Aenor.
2) Convenios de empresas con centros de deporte
Los trabajadores obtienen descuentos a la hora de practicar deporte en sus instalaciones. Interesante para los centros deportivos que ven en el mundo empresarial un cliente en alza, beneficio social promovido desde las empresas, e iniciativa muy motivadora para los empleados, la cual además fomenta un orgullo súbito de pertenencia a la compañía.
3) Integración de un gimnasio en las propias instalaciones de la compañía
¡Un sueño! Práctica creciente muy bien acogida por los empleados, cuando las infraestructuras lo permiten. A la adecuación de las instalaciones y al equipamiento en maquinaria deportiva de última generación, para lo cual han proliferado las compañías dedicadas a prestar este servicio, se unen opciones tales como sesiones de fisioterapia, mindfulness, yoga y otras técnicas enfocadas al bienestar de las personas y a la salud mental, otro aspecto a cuidar desde las organizaciones.
4) Promocionar y/ó financiar eventos deportivos
Lo más habitual es el patrocinio de eventos deportivos que gana valor si además es para alcanzar fines sociales, y que adquiere gran impacto y visibilidad cuando se integra a personalidades deportivas en este tipo de iniciativas.
Otra opción no tan extendida: promover la asistencia a eventos deportivos, como una forma de fomentar el deporte que no requiere de la competición y que ayuda a ganar adeptos y fans. Puede ser a modo de premios, sorteos, gratificación ó financiación parcial por parte de la compañía, por ejemplo de manera periódica o en eventos deportivos de nivel.
Toda opción será bienvenida y es una manera de vincular el deporte a los intereses de la organización hacia sus empleados. Y sería ya excepcional si esto se extiende a clientes ó incluso a proveedores y colaboradores.
5) Organización de eventos y competiciones deportivas para empresas y entre empresas
Carreras, juegos deportivos, torneos de fútbol, rankings de pádel, esquí, golf ó eventos de Team Building, son cada vez más frecuentes en las compañías como herramienta para mejorar el clima laboral, hacer equipo y motivar a las personas. ¡Y con un plus si se organiza con fines solidarios!.
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Cuando me incorporé al mundo laboral, añoraba mis tiempos de competición deportiva que tuve que dejar al salir de la universidad. Soñaba con que existiesen campeonatos entre empresas, al estilo de los torneos escolares y federados. ¡Un equipo de la propia compañía!, entrenando, compitiendo, representando y defendiendo con orgullo los colores de una marca.
También quiero destacar, como aliciente adicional, la posibilidad de optar a reconocimientos tales como el premio «European Sport and Healthy Company Award», que otorgan anualmente desde 2016, DCH (Organización Internacional de Directivos de Capital Humano) y ACES Europa (European Capitals and Cities of Sport Federation). Esta iniciativa reconoce a aquellas empresas que potencian las actividades deportivas y los entornos saludables para sus equipos.
Por último, no puedo dejar de mencionar aquí algo que me ha dejado atónita y convencida de que nací en un país equivocado: las empresas suecas han comenzado a incluir en sus contratos laborales una cláusula deportiva para obligar a los trabajadores a realizar ejercicio físico regularmente. No es que lo fomenten, o lo permitan, o lo valoren; ¡¡¡es que obligan!!!
Siento que todo lo anterior llega un poco tarde para mi. De nuevo, la sensación de que si hubiera nacido diez años más tarde, quizá mi vida profesional hubiera discurrido por otros derroteros. Quizá no hubiera tenido que tomar algunas decisiones. Quizá hacer deporte hasta hubiera supuesto un plus en mi historial.
Ya no lo sabré, pero sí tengo la certeza de que en la próxima década, mis hijas iniciarán sus vidas profesionales en un mundo diferente, donde la conciliación vida personal, vida profesional, ¡y vida deportiva!, no será imposible. Y esto me dibuja otra enorme sonrisa

El grandísimo Pau Gasol dice a los niños:
“No siempre los más altos llegan más arriba, no siempre los más rápidos llegan antes, no siempre los más fuertes son los que ganan la batalla. Pero los que más entrenan, más se esfuerzan y más creen en el equipo, son los que más veces conseguirán la victoria.”
Aporta ideas. Suma posibilidades. Ponlas en marcha.
¡Gracias por leerme!