La Agenda 2030: un gran reto y muchas oportunidades

La Agenda 2030 es la agenda de todos y cada uno de nosotros.

 

Antes de unos obligados días de desconexión, me gusta recapitular sobre lo avanzado y lo pendiente; siento que es mucho en ambos casos, lo cual es una muy grata sensación.

De alguna manera, es como si todo ello pudiera aglutinarse en torno a la Agenda 2030 como un gran reto que nos atañe a todos: los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), suscritos en 2015 de forma unánime por todos los países miembros de Naciones Unidas. Son 17 ambiciosos objetivos para transformar nuestro mundo, desplegados en 169 metas y 232 indicadores, centrados en la persona, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas.

Qué rápido pasa el tiempo: a punto de cumplir ya tres años. Y quiero pensar con optimismo que, cada vez más, es la agenda de todos y cada uno de nosotros.

Acabo de concluir la lectura del recientemente aprobado Plan de acción para la implementación de la Agenda 2030 en España: un documento que marca la hoja de ruta y el camino hacia la necesaria transformación de nuestra sociedad y nuestras conductas.

Este documento ha sido elaborado por el Grupo de Alto Nivel para la Agenda 2030 y en él ha tenido un papel relevante la Red Española de Pacto Mundial, una de las más activas del mundo.

Asimismo, recientemente, el nuevo Gobierno ha anunciado la creación específica de un Alto Comisionado para Cumplir los ODS, dirigido por Cristina Gallach, que dependerá directamente de Presidencia y será el máximo responsable del seguimiento de las estrategias recogidas en dicho Plan de Acción.

A priori, la cosa pinta bien. Tanto la aprobación del Plan como la posición que la Agenda 2030 parece ocupar en la jerarquía de prioridades del actual Gobierno, suponen un paso muy importante para nuestro país y para el mundo.

Destacable también que España se haya presentado ante Naciones Unidas a principios de julio, ¡de manera voluntaria!, para evaluar el grado de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Tras el análisis llevado a cabo por el Foro Político de Alto Nivel, queda claro que se valora nuestro compromiso pero quedan muchos aspectos en los que mejorar.

España ocupa el puesto número 25 de 157 en el ranking mundial de situación respecto a ODS. Así lo ha constatado recientemente el informe ‘Índice ODS 2018’ (SDG Index & Dashboard Report 2017), que presenta una evaluación de los esfuerzos gubernamentales para lograr los ODS y a la vez cuestiona la viabilidad de alcanzar los objetivos en 2030, dada la situación actual de todos los países.

Echemos un vistazo rápido al panel de tendencias para España reflejado en dicho informe:

Situación de España frente a ODS

 

Volviendo a nuestro Plan de Acción, éste se compone de dos partes principales:

  • En la primera se analiza la situación actual de los ODS en España, presentando un análisis de la distribución de competencias y de las políticas públicas e instrumentos ya existentes.
  • En la segunda, se abordan las acciones a través de las cuales se irá poniendo en marcha de forma inmediata la Agenda 2030: nuevas políticas públicas, medidas clave para acometer las grandes transformaciones, seguimiento de actuaciones, rendición de cuentas y evaluación de resultados.

 

Como aspectos prioritarios a abordar, mencionar entre otros:

La desigualdad social y la pobreza

Traducido en que el 26,6% de la población, 12 millones de personas, se encuentran en riesgo de exclusión social.

Como explica el informe elaborado por Futuro en común, una agrupación de 50 ONG, plataformas, redes y movimientos sociales, en su documento Una Agenda 2030 transformadora para las personas y el planeta, el actual modelo económico no solo no evita dejar a nadie atrás, sino que es fuente de desigualdades y pobreza. En un mercado de trabajo cada vez más segmentado y precarizado, incluso un 16% de las personas ocupadas está en riesgo de exclusión.

 

La igualdad de género

Empoderar a las mujeres y promover la igualdad de género es fundamental para acelerar el desarrollo sostenible. Poner fin a todas las formas de discriminación contra mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además tiene un efecto multiplicador en todas las demás áreas del desarrollo.

En España hemos de hacer frente a un gravísimo problema que enfrenta nuestra sociedad: la violencia por razón de género es una de las violaciones de los derechos humanos más repetida, con cifras escalofriantes y numerosas trabas en los procesos judiciales.

 

La lucha contra el cambio climático

La necesaria transición energética, unida a la conservación de la biodiversidad y el capital natural, el uso del agua, y la producción y consumo de alimentos. En definitiva, una apuesta por la economía verde y circular. Teresa Ribera, Ministra para la Transición Ecológica, se ha comprometido a acelerar la Ley de Cambio Climático y ha sido tajante al afirmar que el respeto al clima debe estar presente en los discursos públicos de las empresas y sus CEO.

Acuerdo de París, 2015

 

Podría seguir mencionado temas y extendiéndome en cada uno de ellos, pero lo que siempre ha estado rotundamente claro, y así queda reflejado también en este plan, es que somos muchos los actores que debemos asumir papeles protagonistas y aunar esfuerzos: gobierno a todos los niveles (central, autonómicos y locales), sociedad civil, instituciones científicas y académicas, medios de comunicación, tercer sector, y cómo no, el sector privado, encabezado por las grandes multinacionales y su enorme poder.

 

Cualquier organización debería realizar un diagnóstico de impactos sobre los ODS, teniendo en cuenta los positivos y los negativos, los actuales y los potenciales, y por supuesto, a lo largo de toda su cadena de valor.

A partir de aquí podrá diseñar e implementar su plan particular de acción, enfocado a potenciar los positivos y a mitigar los negativos.

 

En resumen, los ODS deben promover cambios, servir de palanca transformadora y situarse en el centro de las culturas corporativas, contribuyendo además a que, desde sus propias políticas, se extienda el compromiso apoyando y colaborando con toda su cadena de valor.

 

 Las sensaciones que me provoca el reto de los ODS, relatado en este plan de acción de nuestro país para la Agenda 2030, son una mezcla de ansiedad, ilusión y esperanza.

También urgencia. 

 

Me siento afortunada por poder contribuir en equipos de trabajo diversos y desde diferentes perspectivas, tanto en el mundo empresarial como en el académico. Cuánto tenemos por hacer, cuánto por transmitir, cuánto por lograr.

No quiero terminar sin hacer al menos una mención a otro aspecto clave en el que hay que avanzar y abandonar el color rojo:  ODS 17, Alianzas para lograr los objetivos. Pero esto lo dejaré para otro día. Problemas globales, soluciones conjuntas. Y contando con las tecnologías como grandes aliados para el desarrollo sostenible.

 

«Juntarse es el comienzo. Mantenerse juntos es un progreso. Trabajar juntos es el éxito»

Henry Ford

 

2 comentarios

  1. Maria
    22 agosto, 2018

    Contagia esperanza, ilusión, responsabilidad. Te hace sentir que tu pequeña contribución es importante.

    Responder
    • Cristina Rey
      27 septiembre, 2018

      Por supuesto que es importante la contribución de cada uno, por pequeña que nos pueda parecer.
      Gracias por leer mi blog y por tu comentario tan positivo.

      Responder

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